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Tras el cierre festivo de ayer en los mercados de EE. UU., los inversores globales regresan a las operaciones con un claro sentimiento de aversión al riesgo (risk-off). La combinación de crecientes tensiones geopolíticas, fuertes subidas en los precios de las materias primas energéticas y ventas masivas en el mercado de bonos marca la pauta en las plazas bursátiles mundiales. A la luz de los renovados temores inflacionarios, los principales bancos centrales —encabezados por la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón— envían señales restrictivas (hawkish) a los mercados, allanando el terreno para nuevas subidas de los tipos de interés.
Entorno Geopolítico
La escalada del conflicto entre EE. UU. e Irán sigue en el centro de atención. Nuevos informes sobre ataques aéreos estadounidenses contra objetivos en Irán y las reiteradas amenazas de Teherán de endurecer el control sobre el tráfico marítimo en la región del estrecho de Ormuz han provocado un fuerte choque de oferta. Cabe recordar que este es uno de los nodos de tránsito más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Como consecuencia de estos acontecimientos, los contratos del crudo Brent se dispararon a principios de septiembre hasta situarse en torno a los 94–96 USD por barril, y el WTI estadounidense superó la barrera de los 90 USD, registrando su mayor avance diario en varias semanas. Paralelamente, en el mercado europeo del gas, las cotizaciones de los contratos TTF aumentaron hasta el rango de 73–74 EUR/MWh, su nivel más alto desde principios de 2023. La tensa situación en Oriente Medio también llevó a los analistas de Goldman Sachs a elevar moderadamente su senda proyectada de precios del petróleo para 2026–2027, fundamentándose en el riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro. (Fuentes: FnNews; TASS; Mitrade; Wall Street Journal; Gate News; Bloomberg; Energy Connects; The Straits Times; Devdiscourse; HDFC Sky; Investing.com; GuruFocus)
Lo Más Destacado de Hoy
- Ola global de ventas: los crecientes rendimientos de la deuda pesan sobre las bolsas. A principios de septiembre, la rentabilidad de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años (US 10Y) alcanzó niveles de alrededor del 4,8–4,81 %, su cota más alta desde finales de 2023. El mercado de deuda se encuentra bajo presión no solo por la inflación y la política de la Fed, sino también por inquietudes fiscales: la deuda pública de EE. UU. superó recientemente la barrera de los 40 billones de USD, lo que eleva la prima de riesgo. Para hacer frente a los problemas de liquidez, el Departamento del Tesoro de EE. UU. pondrá en marcha a partir del 9 de septiembre un programa duplicado de recompra de bonos a largo plazo (buybacks), incrementando el límite de 2 a al menos 4.000 millones de USD por operación. Este repunte de las rentabilidades y el encarecimiento del crudo arrastraron a los parqués: los índices estadounidenses (S&P 500, Nasdaq, Dow) registraron caídas del orden del 0,7–1 %, el STOXX 600 europeo retrocedió a mínimos de un mes, y en Asia el Nikkei y el Kospi cedieron entre un 2 y un 3 %. (Fuentes: CNBC; Gate News; Devdiscourse; Reuters; IndexBox; FinanceFeeds; LapaasVoice; LiveMint; Zacks; MarketScreener; Kitco; TradingEconomics; The Straits Times; Jakarta Post)
- La Fed, lista para actuar: el fantasma de una subida de tipos en EE. UU. se vuelve real. Los mercados financieros descuentan con fuerza creciente un endurecimiento monetario en EE. UU. Según los datos del mercado de futuros (CME FedWatch), los inversores asignan actualmente una probabilidad del 66–70 % a un incremento de 25 puntos básicos en la reunión del 15 y 16 de septiembre. Esta postura fue respaldada por Michael Barr, gobernador de la Fed, quien declaró públicamente que apoyará un endurecimiento decidido si la inflación no empieza a moderarse. Barr aludió a las últimas lecturas del índice PCE (Personal Consumption Expenditures —el indicador de inflación predilecto de la Fed), situadas en torno al 3,7 % en el dato general y al 3,3 % en el subyacente. En este contexto, el mercado considera el reciente informe NFP (Nonfarm Payrolls —nóminas no agrícolas) de agosto, con un consenso cercano a los +53.000 empleos, como un examen preliminar decisivo antes del dictamen de la Reserva Federal. (Fuentes: Wall Street Journal; Investing.com; Gate News; Reuters; Yahoo Finance; Ground News; Morningstar; ADP/CNBC)
- El choque energético apuntala el giro restrictivo del BCE. En línea con la tendencia señalada ayer, la última estimación preliminar de Eurostat confirmó un repunte de la inflación IPCA (Índice Armonizado de Precios de Consumo) en la eurozona hasta el 3,3 % interanual en agosto (frente al 2,9 % de julio). El catalizador principal fue el salto del 14,3 % en los precios de la energía. Aunque la inflación subyacente (que excluye la volatilidad de alimentos y energía) cayó levemente al 2,4 %, los mercados ya descuentan por completo un alza de 25 puntos básicos en la tasa de facilidad de depósito del BCE (Banco Central Europeo), hasta el 2,50 %, en el cónclave previsto para el 10 de septiembre. Miembros del Consejo de Gobierno, entre ellos Joachim Nagel y Gabriel Makhlouf, han manifestado abiertamente su disposición a dar dicho paso para evitar que los elevados costes energéticos contaminen al conjunto de la economía. (Fuentes: Eurostat; Reuters; Euronews; RFI; The Peninsula Qatar; Cyprus Mail; Mitrade)
- El Banco de Japón, decidido a continuar con las subidas. Tras abandonar históricamente los tipos de interés negativos a principios de 2024, el BoJ (Banco de Japón) ha elevado el precio del dinero en cinco ocasiones, situándolo actualmente cerca del 1 %. El gobernador Kazuo Ueda, en su intervención posterior a la cumbre del G20, remarcó que la inflación subyacente converge hacia el objetivo del 2 % y que el tono monetario sigue siendo expansivo. En su próxima sesión (17 y 18 de septiembre), el BoJ evaluará el riesgo de persistencia de una inflación elevada, lo que el mercado interpreta como un claro preludio de una nueva subida. Asimismo, el consejero Hajime Takata aboga públicamente por un endurecimiento más ágil y frecuente, dejando atrás el rígido compás semestral. (Fuentes: Note.com; Euronews; China Daily; CNBC TV18; Investing.com; Nippon.com; Reuters; TradingEconomics)
En el Trasfondo del Mercado
- Dell pulveriza estimaciones gracias a los servidores de IA. La tecnológica registró en el trimestre cerrado el 31 de julio unos ingresos récord de 47.000 millones de USD (un repunte interanual del 58 %) y un BPA ajustado (Earnings Per Share —beneficio por acción) de 7,04 USD, batiendo ampliamente los pronósticos del consenso. El gran motor sigue siendo el área de inteligencia artificial: en un solo trimestre, Dell captó 60.900 millones de USD en pedidos de servidores orientados a IA. Estos sólidos resultados motivaron a la dirección a revisar al alza su previsión de facturación para el ejercicio completo, pasando de unos 167.000 millones a 192.000 millones de USD. (Fuentes: Morningstar; Nasdaq; Investing.com; Blockonomi; CRN; Reuters; BTCC; Quartz; Mitrade)
- Señales dispares en el sector manufacturero chino. El índice PMI oficial (Purchasing Managers' Index —indicador de actividad del sector) elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (NBS) repuntó en agosto hasta 49,8, manteniéndose aún en terreno de leve contracción, si bien los subíndices de nuevos pedidos y producción lograron superar la cota de 50 puntos, reflejando una incipiente recuperación de la demanda. En contraste, la medición privada —el PMI de RatingDog/S&P Global— se situó en unos robustos 51,5 puntos, acumulando nueve meses ininterrumpidos en zona de expansión. (Fuentes: ECNS; China Daily; Fibre2Fashion)
- Deserciones en la Bolsa de Londres. El parqué británico continúa perdiendo cotizadas a causa de una sucesión de compras corporativas. El consejo de administración de Gamma Communications recomendó aceptar la oferta de adquisición formulada por el fondo Epiris por unos 1.100 millones de GBP, pese a que informaciones periodísticas apuntan a que la firma Waterland podría plantear una contraoferta. Al mismo tiempo, Capricorn Energy dio luz verde a la propuesta del grupo noruego DNO. Ambas operaciones se traducirán en la exclusión de negociación de las dos entidades en la Bolsa de Londres (London Stock Exchange). (Fuentes: London Stock Exchange; The Guardian; City A.M.; Reuters; TradingView)
Claves a Seguir
- 08.09 – Japón: PIB definitivo del 2T. Termómetro clave sobre la fortaleza de la economía nipona para calibrar si la demanda interna tiene fuelle para asimilar nuevas alzas de tipos del BoJ.
- 08.09 – China: Balanza comercial. Reflejará el vigor de la demanda internacional sobre las exportaciones del país, variable con un marcado impacto histórico en las materias primas (especialmente cobre y crudo).
- 08.09 (14:15) – Reino Unido: Discurso del gobernador del BoE. La comparecencia de Andrew Bailey ante el Comité del Tesoro aportará pistas sobre la hoja de ruta del Banco de Inglaterra frente a las presiones inflacionistas.
- 09.09 (03:30) – China: Inflación IPC. Registro que revelará hasta qué punto persisten las dinámicas deflacionarias en el gigante asiático.
- 10.09 (14:15) – Eurozona: Decisión de tipos de interés del BCE. Cita estelar de la semana en el Viejo Continente. El consenso anticipa un aumento de tipos, al que seguirá a las 14:45 la rueda de prensa de la presidenta Christine Lagarde, donde se revelarán las nuevas previsiones macroeconómicas.
- 10.09 (14:30) – EE. UU.: Inflación IPP y peticiones semanales de subsidio por desempleo. Métricas de costes y pulso laboral que servirán de antesala a los datos de precios al consumidor.
- 11.09 (14:30) – EE. UU.: Inflación IPC. El dato macroeconómico más determinante de la semana en EE. UU. Esta lectura terminará de moldear el posicionamiento de los inversores de cara a la decisión de la Reserva Federal de la próxima semana.
